10 Jun

Diseñando producto

A menudo cuando diseñamos nuevos juegos de mesa nos dejamos arrastrar por nuestra parte más creativa y terminamos haciendo grandes juegos (y a veces también juegos grandes) que se topan de bruces con la realidad económica: una difícil viabilidad.

Para evitar esta situación debemos tener presente que estamos diseñando un producto, una experiencia, que ha de tener una relación calidad-experiencia-precio que encaje dentro de las expectativas de nuestro público objetivo.

Los juegos de mesa son un producto

El sector de los juegos de mesa es el tercero en peso por volumen de ventas dentro del mundo del ocio no digital (juegos y juguetes físicos). A continuación una gráfica del anuario del 2019 de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes.

En esta gráfica podemos ver que la facturación en juegos de mesa es la tercera fuente de ingresos de sus socios, solo por detrás de las muñecas y los juguetes para puericultura, con una facturación anual superior a los 100 millones de euros. Hemos de tener en cuenta que en esta asociación solo están las grandes editoriales, por lo que a estos 100 millones habría que sumar toda la facturación de editoriales de tamaño medio, pequeño y publicaciones independientes, lo cual puede suponer algo más del doble.

Viendo estas cifras podemos ver que estamos en un mercado con un importante nivel de consumo, que además sigue con tendencia al alza en un mercado al que todavía le queda mucho por madurar en nuestro país. Hay nichos en los que falta mucho por hacer y cuando diseñamos un juego de mesa que aspiramos a poder publicar, deberíamos tener en mente nuestro público objetivo y su viabilidad.

Creativismo Vs Construccionismo

El autor creativo tiene grandes ideas que intenta convertir en realidad, y el autor constructivo es un mercenario de la creación. Estudia las necesidades o oportunidades que cubrir y crea un juego, una temática, mecánicas… una experiencia “Ad hoc” que encaje en esa necesidad, tanto lúdicamente, como económicamente. 

No podemos decir que sea mejor un camino que el otro, normalmente del creativismo salen las grandes obras, pero hemos de ser conscientes del camino que hemos elegido para no llevarnos sorpresas desagradables a la hora de intentar producir el juego.

Control de costes

Sigas el camino que sigas, intenta llevar desde el principio un estricto control de costes de tu proyecto a fin de no tener que tirar horas y horas de trabajo descartando opciones, mecánicas o componentes sobre los que habías trabajado mucho.

Si además pretendes presentar tu juego a alguna editorial, tendrá muchos más puntos de ser seleccionado si este trabajo de ajuste presupuestario ha sido bien realizado, dado que los megaproyectos son también complicados de financiar para editoriales pequeñas o medias. Normalmente solo las grandes, o grandes campañas de crowdfunding (a veces ambas cosas) logran sacar adelante estos juegos cargados de componentes, miniaturas, planchas y planchas de troquelados y dos kilos de cartas. A veces menos es más.

La profesionalización de nuestro sector

El mundo de los juegos de mesa es todavía un sector joven en España, con apenas 20 o 30 años de historia, y que empieza a coger de unos años a esta parte un buen recorrido con cada vez más autores, títulos y editoriales. Todavía nos falta mucho que trabajar en internacionalización y en difusión. A día de hoy siguen publicándose reportajes en los medios generalistas recomendando juegos de los años 90, como si para ellos el mundo de los juegos de mesa no haya pasado al siglo XXI. Si será por buenos juegos nuevos…

Todavía hay pocas personas en España que puedan decir que se ganan la vida gracias a los juegos de mesa, pero la profesionalización de nuestro sector evoluciona a buen ritmo, con cada vez una mayor demanda de autores, diseñadores, ilustradores, editores, traductores, formadores, facilitadores, etc.

La producción nacional y la implantación en distintos sectores como la gamificación en las empresas, el aprendizaje basado en juegos en aulas y grupos, o los juegos como material educativo, como instrumento de terapia, como medio de socialización o simplemente como publicidad, están ayudando a aumentar esa demanda de profesionales.

Conclusión

Los juegos de mesa necesitan, cada vez más, buenos profesionales dispuestos a crear buenos productos que satisfagan las necesidades, demandas y oportunidades de mercado. Estos vendrán del mundo lúdico, pero también del mundo del diseño, las matemáticas, el sector educativo o el empresarial.

Es probable que sea solo cuestión de tiempo que ser diseñador de juegos de mesa sea una profesión más dentro del mercado laboral o incluso algún tipo de especialización universitaria. Tiempo al tiempo.

Entre tanto, aquellos que formamos parte de él debemos de seguir trabajando por profesionalizar cada vez más el sector y lograr que los juegos de mesa ocupen esos pequeños lugares que se merecen en todos los ámbitos de nuestra sociedad y de nuestro día a día. Falta mucho por hacer, y será un camino emocionante que recorrer.

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